Trucos para conservar el calabacín en la nevera

Trucos conservar calabacín

El calabacín es una de las hortalizas más consumidas en España. Además de ser muy versátil en la cocina, tiene un sabor delicioso y, además, tiene un gran valor nutricional. Ahora bien, para que no se te ponga malo al poco de comprarlo, es importante que tengas en cuenta una serie de trucos sencillos para conservar el calabacín durante una semana en el frigorífico.

Textura

Lo primero y más importante es elegir un buen calabacín en la tienda. Selecciona aquel que tenga una textura tersa y dura. Sobre todo, evita  aquel que tenga un tacto blando y una piel rugosa ya que éstos son claros indicativos de que el calabacín está a punto de estropearse. También es importante que no tenga ninguna mancha en la piel.

Lavado

Uno de los principales errores que se cometen con muchas frutas y verduras es el de lavarlas nada más llegar a casa. ¡Solo hay que hacerlo justo cuando se van a utilizar! Por lo tanto, nada de lavar el calabacín antes de guardarlo en la nevera porque el exceso de agua acelera su maduración.

Corte

Tampoco es una buena idea que lo cortes ni que lo trocees. El calabacín se conserva mucho mejor en una pieza entera porque, de lo contrario, pierde agua, lo que afecta en gran medida a sus propiedades.

Bolsa de papel

A la hora de guardar el calabacín en el frigorífico, mételo en una bolsa de papel, y luego dentro del cajón de las frutas de verduras. Si en vez de una bolsa de papel tienes una de plástico, déjala abierta o, si lo prefieres, haz unos agujeros en la bolsa.

No coloques el calabacín al lado de frutas como el plátano, el aguacate o la manzana porque producen etileno, un compuesto químico que acelera la maduración de la hortaliza.

Como puedes comprobar, conservar el calabacín en buen estado en la nevera no es nada complicado. Poniendo en práctica estos trucos puede aguantar entre cinco y siete días. ¡Recuerda consumirlo cuanto antes porque cuanto más fresco, mejor!