Qué tipos de sauna existen y sus beneficios

Qué tipos de sauna existen y sus beneficios

La sauna es un tratamiento ampliamente utilizado para eliminar las toxinas acumuladas en el organismo y cuidar el sistema respiratorio. Los beneficios de la sauna son muchos, tanto a nivel físico como mental. A continuación quiero contarte los diferentes tipos de sauna que existen.

¿Qué tipos de sauna hay?

Qué tipos de sauna hay

Sauna seca

La sauna seca, también conocida como sauna finlandesa, alcanza temperaturas de hasta 90ºC, con una humedad relativa que siempre se mantiene por debajo del 20%. Tal y como su propio nombre indica, nació en Finlandia para combatir las bajas temperaturas.

El principal beneficio de este tipo de sauna es que favorece la transpiración de la piel, abriendo los poros y eliminando las toxinas acumuladas. Así, se oxigena la piel y se cuida su salud y su aspecto.

Sauna húmeda

La sauna húmeda también recibe el nombre de baño turco. Es un tratamiento corporal que consiste en un baño de vapor de agua caliente. La temperatura aproximada es de 70ºC y una humedad relativa del 90%.

Varios estudios han confirmado que el baño turco resulta menos estresante para el organismo que la sauna seca. Es un tratamiento muy recomendado para personas que sufren estrés porque relaja de forma notable el organismo. Además, alisa la piel, dilata los poros y favorece la circulación sanguínea.

Sauna infrarrojos

La sauna por infrarrojos es la menos conocida de todas, aunque poco a poco va cobrando cada vez mayor popularidad. El funcionamiento consiste en una resistencia eléctrica que emite rayos infrarrojos, los cuales inciden en el cuerpo directamente y provocan un efecto calor en los tejidos.

La sensación es muy similar a la de la sauna finlandesa, aunque en este caso la temperatura máxima es de 50ºC. Hay algunas saunas por infrarrojos que ofrecen funciones adicionales como la cromoterapia, estimulando los sentidos mediante luces de distintos colores.

¿Cuáles son los beneficios de la sauna?

Cuáles son los beneficios de la sauna

  1. Estrés: la sauna  ayuda a liberar tensiones, mejorando así el estado de ánimo y la calidad de vida de las personas que están sometidas a un gran estrés.
  2. Circulación sanguínea: el calor ayuda a la dilatación de los vasos capilares de la piel, favoreciendo así la circulación sanguínea en la superficie de la piel. El efecto es muy similar al que se consigue caminando a gran velocidad.
  3. Toxinas: si por algo es bien conocida la sauna es porque abre los poros, de forma que ayuda a eliminar toxinas y limpiar la piel. A través de la transpiración se eliminan sustancias dañinas para el organismo, y su uso está recomendado para combatir el colesterol.
  4. Líquidos: la sauna también tiene un gran efecto diurético. Ayuda a reducir la celulitis y la grasa localizada en determinadas áreas del cuerpo.
  5. Sistema inmune: en la sauna la temperatura de la piel sube hasta alcanzar más de 40ºC, al tiempo que la temperatura interna del cuerpo sube hasta los 38ºC. Esto da lugar a lo que se conoce como «falso estado de fiebre», que estimula el sistema inmune, produciendo glóbulos blancos y anticuerpos.
  6. Insomnio: este tratamiento es estupendo para personas que sufren de insomnio porque mejora la calidad del sueño.
  7. Salud cardiovascular: en una sesión de sauna los latidos del corazón aumentan en más de un 70%. Es por ello que este tratamiento ayuda a cuidar la salud del corazón, minimizando el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.
  8. Aparato respiratorio: y, por último, cabe destacar que en la sauna se utilizan aceites esenciales de menta y eucalipto. Ingredientes naturales con grandes beneficios para el aparato respiratorio ya que abren los bronquios y los despejan.

Ahora que conoces los diferentes tipos de sauna que existen y sus beneficios, ¿te animas con este tratamiento?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *