El mejor remedio casero para limpiar el horno de forma sencilla

El mejor remedio casero para limpiar el horno de forma sencilla

Es precisamente el horno uno de los electrodomésticos en los que más tiende a acumularse la suciedad. Además, la suciedad es muy difícil de eliminar, sobre todo si dejamos que pase mucho tiempo ahí. Pues bien, hay un remedio casero para limpiar el horno que funciona de maravilla. ¡Y tan sólo necesitas 5 minutos!

Cómo preparar el remedio casero para limpiar el horno paso a paso

Por los ingredientes no te preocupes porque son muy sencillos: un vaso de agua, un vaso de bicarbonato de sodio y un chorro de vinagre de manzana.  El bicarbonato de sodio se utiliza muchísimo en la limpieza del hogar porque es muy eficaz a la hora de eliminar la grasa y los malos olores.

Mezcla todos los ingredientes en un bol. Cuando tengas lista la solución, empapa un estropajo en ella y pásalo por las paredes del horno, evitando la parte superior. No se trata tanto de frotar, sino más bien de dejar la mayor cantidad de solución que has preparado.

Una vez repartida la mezcla, coloca en el horno un recipiente de cristal lleno de agua. Luego, ponlo en marcha a 100 grados durante 45 minutos, ¡y listo!

Una vez transcurrido el tiempo, deja que el horno se enfríe. Luego, ya sólo queda retirar la suciedad con una bayeta humedad. Ni siquiera tendrás que frotar porque saldrá sola.

El mejor remedio casero para limpiar el horno de forma sencilla

¿Cómo evitar ensuciar el horno?

Seguro que en más de una ocasión has oído la siguiente frase: «no es más limpio el que más limpia sino en el que menos ensucia». Toma nota de los siguientes consejos para evitar ensuciar el horno en la medida de lo posible.

En primer lugar, teniendo en cuenta que los alimentos con salsas pueden salpicar, siempre que sea posible, conviene taparlos. En el caso de los asados, se recomienda cubrirlos con papel de aluminio durante parte del horneado para que no salpiquen, y, además, estén más jugosos.

En segundo lugar, es importante que limpies el horno justo después de utilizarlo para que la suciedad y la grasa no se peguen a las paredes.

Y, en tercer y último lugar, aunque pueda resultar una obviedad, siempre hay que introducir recipientes con la base limpia. Si la base está sucia, con el calor se pegará y luego es más difícil limpiarlo.

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