La peligrosa moda del «no-poo»: estos son los 3 grandes riesgos

A estas alturas tenemos claro que muchísimos de los champús que podemos encontrar en el mercado no son nada buenos para la salud del cabello por la gran cantidad de sustancias químicas que contienen. Los champús sin sulfatos son una excelente alternativa, o, si prefieres ir un paso más allá, puedes unirte al «no-poo».  Ahora bien, esta nueva moda tiene una serie de riesgos que debes conocer.

Se trata de una tendencia que comenzó en Estados Unidos y que ya se ha extendido por medio mundo. «No-poo» es la abreviatura de «No-shampoo», que significa «Sin-champú», lo que nos da una idea de qué va todo esto. Consiste básicamente en sustituir los champús tradicionales por una mezcla de vinagre y bicarbonato para lavarse el pelo.

Quienes defienden esta práctica señalan que es la mejor forma de no dañar el cuero cabelludo con productos químicos. Además, con el «no-poo» se reduce el impacto medio ambiental.

Sin embargo, los dermatólogos y expertos en la salud del cabello advierten de una serie de riesgos de esta moda.

¿Cuáles son los riesgos del «no-poo»?

Irritación del cuero cabelludo

Teniendo en cuenta que el champú se sustituye por una mezcla de vinagre y bicarbonato para eliminar la suciedad y la grasa acumuladas, estos productos «naturales» pueden provocar irritación en el cuero cabelludo. Por lo tanto, no todo es tan «bonito» como lo pintan.

Pelo graso

A esto hay que sumar que cuesta acostumbrarse a esta práctica, y las primeras semanas suelen ser bastante molestas. El pelo está muchísimo más graso ya que con la mezcla de vinagre y bicarbonato no se elimina bien la grasa acumulada en el cuero cabelludo. Además, la melena tiende a encresparse.

Infecciones

Y, por último, aunque el agua limpia la superficie, no elimina la grasa ni la suciedad acumulada. Por lo tanto, el pelo se queda sucio, lo que a largo plazo puede dar lugar a diferentes problemas capilares, como infecciones.

En definitiva, el «no-poo» no es la mejor opción para cuidar la salud del cabello. Lo ideal es utilizar productos lo más naturales posible y adecuados a cada tipo de cabello. Por ejemplo, si tienes el pelo seco, ingredientes como la manteca de karité o el aceite de coco son estupendos para aportarle la hidratación que necesita.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *