Qué nivel de protección ofrecen las cremas solares: del FPS 15 al 100

Nivel protección cremas solares

Utilizar una buena crema de protección solar es muy importante durante todo el año, pero muy especialmente en verano por una razón muy simple: la radiación solar es mucho más fuerte. Es esencial conocer qué nivel de protección ofrecen las cremas solares según el Factor Protección Solar (FPS): 15, 30, 50 o 100.

Cremas solares y nivel de protección: todo lo que debes saber

Tal y como indican los expertos, lo ideal es utilizar un protector con FPS de al menos 30. Cuanto mayor sea el factor de protección solar, mayor es el nivel de protección. La diferencia entre una crema FPS 15 y 30 es notable, aunque no lo es tanto de 30 a 50. Según explica la  ‘American Cancer Society’, un protector solar con SPF de menos de 15 únicamente protege contra las quemaduras solares.

¿Qué nivel de radiación filtran los protectores solares?

  • SPF 30: 97% de radiación.
  • SPF 50: 98% de radiación.
  • SPF 100: 99% de radiación.

No existe ninguna crema protectora solar que ofrezca una protección del 100%.

Cómo aplicar el protector solar

Es importante saber cuál es el formato de protector solar para cada tipo de piel. La piel normal, al no tener ninguna característica especial, puede utilizar cualquiera de los que existen en el mercado: crema, spray, mousse, gel…

  • Piel grasa: este tipo de piel requiere de productos muy ligeros, así que lo ideal es utilizar un protector solar en mousse, spray o gel.
  • Piel sensible: existen protectores específicos para pieles sensibles, que no irritan la piel y respetan sus propiedades naturales.
  • Piel seca: las cremas humectantes son las mejores para la piel seca.
  • Piel mixta: y, por último, para  proteger la piel mixta del sol, nada mejor  que protectores en crema o en formato gel.

Además de elegir el FPS y el formato adecuado, es importante utilizar bien el protector solar. Hay que aplicarlo 30 minutos antes de la exposición al sol, y reaplicarlo cada dos horas. También hay que hacerlo al salir del agua, justo después de secarse el cuerpo con la toalla. La diferencia entre las cremas que son resistentes al agua y las que no lo son es que las primeras protegen mientras te bañas en la piscina o en la playa, pero en ambos casos hay que reaplicarlas después de salir del agua.