Los 7 beneficios de tomar duchas de agua fría

tomar duchas de agua fría

En pleno invierno pocas cosas hay mejores que llegar a casa y darse una buena ducha de agua caliente. Pero, si realmente queremos cuidar nuestra salud y nuestra piel, de vez en cuando tenemos que evitar este capricho, y tomar duchas de agua fría. Sí, puede parecer una locura ducharse con agua fría en invierno. Pero lo cierto es que tiene muchos beneficios súper interesantes.

¿Cuáles son los beneficios de tomar duchas de agua fría?

Descubre todo lo que una buena ducha de agua fría puede hacer por ti. Quizá los primeros días te cueste un poco, pero verás cómo te vas acostumbrando. Es algo similar a ir al gimnasio. Debes planteártelo como un reto. Al principio te resultará difícil, ¡pero en solo unos días ya no podrás vivir sin tu ducha fría por la mañana o por la noche!

Despejar la mente

Muchos expertos señalan que el estrés es una de las principales enfermedades del siglo XXI. Y lo cierto es que no les falta razón. Vivimos en una especie de carrera continua, en la que cada día es un maratón. Pues bien, debes saber que una de las grandes ventajas de ducharte con agua fría viene muy bien para despejar la mente.

Los receptores térmicos de la piel envían un mensaje de alerta al resto del cuerpo, generando así una respuesta para mantener el equilibrio interno en lo que a temperatura se refiere.

Mejora el sueño

Uno de los grandes beneficios de tomar duchas de agua fría tiene que ver con el sueño. Facilita en gran medida la conciliación del sueño, y, además, mejora la calidad del mismo.

Activa el sistema inmunitario

La aceleración del metabolismo y la activación de los receptores refuerza y mejora la capacidad de respuesta del sistema inmunitario. ¡Estarás más y mejor preparada para combatir virus e infecciones!

Los beneficios de tomar duchas de agua fría

Acelera el metabolismo

¿Estás buscando adelgazar? ¡Tomar duchas de agua fría tiene efectos muy positivos! Ante la presencia del frío tu cuerpo demandará energía para poder mantener la temperatura corporal en niveles correctos, lo que implica una aceleración del metabolismo. ¿El resultado? Quemar grasas y azúcares.

Por supuesto, no tiene efectos milagrosos. No vas a adelgazar varios kilos en unas semanas simplemente por tomar duchas de agua fría, pero sí puede resultar de ayuda para conseguir tu objetivo de pérdida de peso.

Mejora la circulación

Si te pasas siete u ocho horas sentada frente al ordenador a diario, tu cuerpo te agradecerá la ducha de agua fría. La exposición al frío hace que la tasa cardíaca aumente y se contraigan los vasos sanguíneos. De esta manera, la sangra viaja con más oxígeno y a mayor velocidad a los tejidos y órganos.

Alivia el dolor

Cuando nos damos un golpe siempre nos recomiendan aplicar frío en la zona afectada. La razón es que las células requieren menos cantidad de oxígeno. Pues bien, la ducha con agua fría tiene exactamente el mismo efecto. Es muy efectiva para reducir los dolores de cabeza y musculares.

Tonifica la piel

Ducharse con agua muy caliente no es nada aconsejable porque elimina la capa de protección natural de la piel. El agua fría, por el contrario, mantiene esta capa y, además, tonifica la piel tanto del cuerpo como del rostro.

Si estás acostumbrada a ducharte con agua caliente, te resultará muy complicado, por no decir imposible, empezar a ducharte con agua fría así sin más. Lo que debes hacer es irte acostumbrando poco a poco. Los diez o quince primeros días empieza pasando como máximo dos minutos bajo el agua fría. Una vez superada la «prueba de iniciación» empezarás a disfrutar de tomar duchas de agua fría.

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